Biblioteca para pacientes y familias
TDAH y autismo: por qué se parecen y por qué coinciden
Son dos diagnósticos distintos que comparten raíces. Muchas personas tienen los dos, y saberlo cambia el tratamiento.
En breve
- Cerca de 3 de cada 10 personas dentro del espectro autista tienen también TDAH, y alrededor de 2 de cada 10 niños y adolescentes con TDAH están también dentro del espectro autista.
- Hasta 2013 las reglas diagnósticas no permitían dar los dos diagnósticos a la misma persona. Por eso muchos adultos tienen solo uno, o ninguno.
- Comparten parte de su base genética, pero siguen siendo condiciones diferentes.
- Cuando están los dos, conviene tratarlos juntos: lo que se hace por uno funciona mejor si se toma en cuenta el otro.
Qué tan seguido coinciden
Hasta 2013, el manual diagnóstico vigente (DSM-IV) indicaba que un diagnóstico de autismo excluía el de TDAH. El DSM-5 eliminó esa regla y desde entonces pueden diagnosticarse juntos.3 Si creciste antes de ese cambio, es posible que solo te hayan valorado para uno de los dos.
En redes sociales verás el término "AuDHD" para referirse a quien tiene ambos. Es un nombre creado por la comunidad, útil para encontrarse y compartir experiencias, pero no es un diagnóstico oficial.
Qué comparten y en qué se distinguen
Más propio del TDAH
- Atención que salta de una cosa a otra y cuesta sostener.
- Impulsividad: actuar o hablar antes de pensar.
- Inquietud y necesidad de moverse.
- Búsqueda de novedad; aburrimiento rápido con la rutina.
Frecuente en ambos
- Dificultad para organizarse, planear y cambiar de tarea.4
- Dificultades en las relaciones sociales.3, 4
- Retrasos en el lenguaje o en el aprendizaje.3
- Problemas de sueño.
- Más ansiedad y depresión que en la población general.
Más propio del autismo
- Diferencias para leer y usar señales sociales: gestos, tonos, dobles sentidos.
- Necesidad de rutinas y malestar ante los cambios.
- Intereses muy intensos y específicos.
- Sensibilidad sensorial marcada y movimientos repetitivos.3
Una misma conducta puede tener orígenes distintos. Una persona con TDAH puede interrumpir o perder el hilo de la plática porque su atención se fue a otra parte; una persona dentro del espectro autista puede tener problemas en la misma conversación porque le cuesta interpretar qué se espera de ella. Por fuera se ven parecido; por dentro son cosas diferentes y se trabajan distinto.4
Cuando coinciden, a veces tiran en direcciones opuestas: necesitar rutina y a la vez aburrirse de ella, querer orden y no lograr mantenerlo. Muchas personas describen esa tensión interna como lo más desgastante.
¿Son parte de un mismo continuo?
Es una pregunta abierta en la investigación. Esto es lo que se sabe:
- Se agrupan en las familias. En un registro sueco de 1.9 millones de personas, los hermanos de una persona con autismo tenían unas 4.6 veces más probabilidad de tener TDAH, y los gemelos idénticos, casi 18 veces más.5
- Comparten parte de su genética. Los estudios del genoma encuentran una correlación genética moderada entre ambos (entre 0.36 y 0.5 en una escala de 0 a 1), con siete regiones del genoma compartidas y cinco que los distinguen.6, 7
- Coexistir es la regla. En los problemas del neurodesarrollo, que varios aparezcan juntos es más común que encontrarlos aislados.8
Por eso algunos grupos de investigación proponen verlos como parte de un mismo "espectro del neurodesarrollo".9 Es una propuesta, no una clasificación oficial. Los expertos que revisan el tema concluyen que, aunque comparten raíces, son lo bastante distintos para seguir siendo dos diagnósticos,4 y hay quienes piden cautela antes de dar por hecho que la inatención en el autismo sea siempre TDAH.10
En la práctica, la idea útil es esta: más que cajones separados, son rasgos que cada persona tiene en distinta medida. Lo importante es describir bien tu combinación, porque de ahí sale el plan.
Qué cambia cuando están los dos
- El primer diagnóstico puede tapar al segundo. En un estudio, los niños con autismo que recibieron primero el diagnóstico de TDAH tardaron en promedio tres años más en recibir el de autismo.11 Si el tratamiento de uno no explica todo lo que pasa, vale la pena valorar el otro.
- El medicamento para el TDAH también sirve en personas dentro del espectro autista, pero la respuesta suele ser algo menor y las molestias más frecuentes: en el estudio principal respondió cerca de la mitad de los niños y 18 % lo suspendió por efectos adversos.12, 13 Por eso se empieza con dosis más bajas y se sube más despacio.3
- Hay que cuidar más el ánimo. En niños con autismo, tener además TDAH se asoció con el doble de probabilidad de ansiedad y casi el triple de depresión.14
- Las terapias se adaptan. Instrucciones concretas y visuales, sesiones con pausas, y estrategias de organización que respeten la necesidad de rutina.
- No hay medicamento para las características centrales del autismo; tratar el TDAH mejora la atención y la impulsividad, no el autismo en sí.3
- Valorar los dos desde el inicioSi hay sospecha de uno, pregunto de forma dirigida por el otro. Los cuestionarios previos a la consulta ayudan a no dejarlo pasar.
- Decidir qué atender primeroLo que más estorba hoy: el sueño, la ansiedad, la atención en la escuela o el trabajo, la sobrecarga sensorial.
- Ajustar despacio y medirUn cambio a la vez, con tiempo suficiente para saber qué ayudó y qué no.
- Revisar el plan completo cada cierto tiempoAl cambiar de etapa escolar o laboral, o si algo deja de funcionar.
Para la familia
- Si un hijo tiene uno de los dos diagnósticos, es más probable que él mismo, un hermano o alguno de ustedes tenga rasgos del otro. Observarlo no es etiquetar: es entender.
- No esperes que una sola estrategia resuelva todo. Lo que calma la parte del autismo (rutina, anticipación) y lo que ayuda al TDAH (variedad, movimiento, recompensas inmediatas) se combinan a prueba y error.
- Cuéntale al médico y a la escuela los dos diagnósticos. Tratar solo uno suele dejar a medias el resultado.4
Fuentes
- Lai MC, et al. Prevalence of co-occurring mental health diagnoses in the autism population: a systematic review and meta-analysis. Lancet Psychiatry 2019;6:819-829.
- Hollingdale J, Woodhouse E, Young S, Fridman A, Mandy W. Autistic spectrum disorder symptoms in children and adolescents with attention-deficit/hyperactivity disorder: a meta-analytical review. Psychol Med 2020;50:2240-2253.
- Young S, et al. Guidance for identification and treatment of individuals with attention deficit/hyperactivity disorder and autism spectrum disorder based upon expert consensus. BMC Med 2020;18:146. bmcmedicine.biomedcentral.com
- Antshel KM, Russo N. Autism spectrum disorders and ADHD: overlapping phenomenology, diagnostic issues, and treatment considerations. Curr Psychiatry Rep 2019;21:34.
- Ghirardi L, et al. The familial co-aggregation of ASD and ADHD: a register-based cohort study. Mol Psychiatry 2018;23:257-262.
- Grove J, et al. Identification of common genetic risk variants for autism spectrum disorder. Nat Genet 2019;51:431-444.
- Mattheisen M, et al. Identification of shared and differentiating genetic architecture for autism spectrum disorder, attention-deficit hyperactivity disorder and case subgroups. Nat Genet 2022;54:1470-1478.
- Gillberg C. The ESSENCE in child psychiatry: Early Symptomatic Syndromes Eliciting Neurodevelopmental Clinical Examinations. Res Dev Disabil 2010;31:1543-1551.
- Michelini G, et al. Where do neurodevelopmental conditions fit in transdiagnostic psychiatric frameworks? Incorporating a new neurodevelopmental spectrum. World Psychiatry 2024;23:333-357.
- Hours C, Recasens C, Baleyte JM. ASD and ADHD comorbidity: what are we talking about? Front Psychiatry 2022;13:837424.
- Miodovnik A, Harstad E, Sideridis G, Huntington N. Timing of the diagnosis of attention-deficit/hyperactivity disorder and autism spectrum disorder. Pediatrics 2015;136:e830-e837.
- Research Units on Pediatric Psychopharmacology (RUPP) Autism Network. Randomized, controlled, crossover trial of methylphenidate in pervasive developmental disorders with hyperactivity. Arch Gen Psychiatry 2005;62:1266-1274.
- Rodrigues R, et al. Practitioner Review: Pharmacological treatment of attention-deficit/hyperactivity disorder symptoms in children and youth with autism spectrum disorder: a systematic review and meta-analysis. J Child Psychol Psychiatry 2021;62:680-700.
- Gordon-Lipkin E, et al. Anxiety and mood disorder in children with autism spectrum disorder and ADHD. Pediatrics 2018;141:e20171377.